jojo rabit

JoJo Rabbit es una de estas películas que nos llega de forma tardía. Dentro de ese núcleo de películas que nos llegan a principio de año pero que en realidad son del año anterior y que ya nos llegan con varias nominaciones a premios importantes, Globos de Oro, Oscars… etc.


En este caso concreto opta a 6 premios de la Academia: mejor película, mejor guión adaptado, mejor actriz de reparto para Scarlett Johansson, además de diseño de producción, montaje y vestuario.


Siendo sincero, creo que tiene difícil alzarse con el mayor logro, el último premio que se otorga para finalizar la gala, el de mejor película. Los Oscar, por algún motivo que desconozco, suelen castigar que tu film sea de tono cómico.


Catalogar Jojo Rabbit solo de comedia es ser injusto con la propia película y con lo temas que su director propone. Estamos ante un largometraje complejo que aborda desde la importancia de la educación que los niños pueden recibir hasta lo ridículo, pero sobre todo peligrosos, que pueden sonar los argumentos extremistas si los extrapolamos y los sacamos a relucir a fechas actuales.


Jojo Rabbit es una película que bajo su abierta sátira y mofa hacia la figura de Hitler nos debería hacer pensar y recapacitar.


Para entender parte de este proyecto, creo que es importante conocer quién es el artífice del mismo. Taika Waititi es un hombre que se puede describir como actor, director, guionista, músico, ilustrador y cómico. Quizá la mezcla de todos estos artes es la que le haga alguien tan especial para mi.


Uno de sus primeros trabajos fue dirigir la comedia de HBO Flight of the Conchords, que giraba en torno a las torpes desventuras llenas de vergüenza ajena cómica del dueto musical del mismo nombre.


Después sacaría adelante un proyecto que se ha convertido en una comedia de culto moderna, Lo que hacemos en las Sombras. Un falso documental sobre un grupo de vampiros en la actualidad dónde parodia desde el Nosferatu de Murnau al Lestat de Ann Rice. Ahora mismo la propia HBO está emitiendo una serie ambientada en ese mismo mundo con otros personajes dónde Waititi está teniendo una implicación bastante activa.


Llegando al gran público con Thor: Ragnarok, dónde convirtió al dios nórdico de Marvel en una space opera ochentera llena de acción y diversión. Siendo así junto a Iron Man 3 de Shane Black (Arma letal, Kiss Kiss Bang Bang) las dos únicas películas de autor dentro del vasto mundo fílmico de los Vengadores.

Waititi esta vez adapta el best seller de Christine Leunens, El cielo enjaulado. Una novela que trata sobre un adolescente austriaco, ferviente seguidor del tercer reich que fantasea con formar parte del núcleo de confianza de Adolf Hitler que cuando es herido de Guerra, descubre que sus padres están ocultando a una joven judía de la que se enamorará y tras finalizar el conflicto bélico mentirá para poder seguir reteniéndola junto a él e iniciando una tóxica relación llena de mentiras y secretos.


Si habéis podido ver ya la película os habréis dado cuenta de que el bueno de Taika ha cogido los elementos que más le han interesado para adaptar la historia y la lleva a veces a terrenos similares y en otras ocasiones explora otras vías distintas.


En particular la parte que más se ha vendido es la interpretación del director y guionista cómo el absurdo Hitler imaginario con que el propio JoJo fantasea. Desde luego no es la primera vez ni será la última que se hace sátira o directamente se ridiculiza la figura de Adolf Hitler. Desde El gran Dictador, una de las mejores películas de la historia del cine hasta en segmentos de Padre de Familia. Waititi explora con esta traslación cómo tras el discurso de odio no hay argumentos sólidos que los cimenten.


Jojo, es un niño. Y si venera al dictador en realidad, es porque, como cualquiera, queremos formar parte de un grupo y a veces estamos traicionando nuestro propio pensamiento solo por encajar. Su mente es maleable. Frente a todo el equivocado discurso fascista, tenemos a la representación de los valores opuestos en el personaje de la madre, interpretada por Scarlett Johansson.


Scarlett Johansson es el alma de la propia película. Es la voz de la calma y el respeto. Las acciones y sus palabras son los detonantes para ver cómo la educación que recibimos y el entorno es lo que hace cincelar nuestra propia personalidad. Como en las buenas fábulas, no creo que sea casual que el padre esté desaparecido de la trama del film. Incluso podemos repartir los roles del clásico viaje del héroe (esquema visto en multitud de historias, desde las leyendas Artúricas a Star Wars, pasando por Harry Potter) a varios de los personajes.


Jojo sería el héroe. Su madre el sabio y la figura paterna. Elsa, la princesa aunque también tiene toques de el sabio. De hecho rebajar la edad de Jojo hace que el enamoramiento del mismo pase de tener un significado o motivación sexual para convertirlo en algo más platónico, pero sobre todo en un amor puro.

Su amigo Yorki y el Capitán Klezendorf (un inmenso Sam Rockwell) serían los escuderos y aliados. La Gestapo los monstruos y podríamos darle al imaginario Hitler el rol de Dragón al que derrotar.


No solo estos detalles nos marcan el tono de cuento de hadas. La producción, en cuanto a vestuario, mobiliario y color de fotografía nos da un tono que no intenta ser realista. De hecho cuando le interesa al director nos hará un cambio de tonalidades para marcar la diferencia de lo que va a suceder en pantalla.


La película va entremezclando varios géneros para dar contexto y crear una maravillosa historia que puede disfrutar desde un niño a un adulto, siendo lo más cercano al concepto de las producciones Pixar que podemos encontrar en acción real.


Si antes me he parado a presentar a Taika Waititi es porque creo que tan solo un cineasta con ese recorrido es capaz de saber cómo aliviar la tensión, cuándo y cómo, de una manera elegante, tornar el cuento en pesadilla. Cómo hacernos sufrir, y cómo hacernos desviar nuestra atención para sin darnos cuentas llevar la historia por un camino que en ocasiones ni podríamos imaginar, pero que en realidad siempre fue posible que pasara. Una de sus anteriores película Hunt for the wilderpeople, con el esperpéntico título castellano de A la caza de los Ñumanos, también nos muestra desde la óptica de la inocencia de un niño la importancia de criarse en un entorno adecuado.


En ese sentido me recuerda a otro cineasta de corto recorrido, Jordan Peele, que también viene del ámbito del humor, pero que en su cine (Déjame Salir, Nosotros) sabe cómo compensar la crítica, la sátira y los toques de humor que sean necesarios. Creo que son conceptos que la gente que viene de la comedia tiene una sensibilidad única que les hace saber cómo tratar muy bien y sabe cómo hilvanarlos para conseguir una tormenta de emociones..


En definitiva JoJo Rabbit es una película que se debería visionar, se debería disfrutar y debería hacernos reflexionar. Quizá no se lleve el Oscar, pero lo que si que se ha llevado es mi corazón.

Pablo Cózar 

2 Comentarios

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.