No te fíes de Sarah Miller

«No te fíes» es un thriller policíaco con toques de chick lit que te atrapa desde sus primeras páginas.  MZ habla con su autora Sarah Miller

¿Quién es Sarah Miller?

Una buena presentación sería decir que es una antigua estudiante de Criminología de Maryland. Allí fue donde me formé y trabajé al lado de la prestigiosa abogada Christine Marin, que me enseñó cómo ser investigadora. Aunque de eso hace ya mucho. Creo que sería mejor decir que soy una policía de Chicago que espera entrar en el FBI algún día. Ese sería mi gran sueño. Pero para eso me parece que todavía queda bastante.

Qué secretos esconde entre sus páginas…

Muchos, demasiados quizá. Algunos de ellos deberán descubrirlos las personas que se acerquen a la novela. Aunque lo más interesante no es tanto lo que esconde sino lo que cree, su verdad. Hasta ese momento yo había sido una joven que lo tenía todo y, de pronto, me di cuenta de que mi mundo se desmoronaba.  Maduré y aprendí que la vida no siempre te regala gratos momentos. Para mí fue muy importante, y lo será en los próximos años, la experiencia que viví en ese primer año en la universidad.

La acción transcurre en EE.UU porque…

Porque es allí donde vivo. Atlanta es mi ciudad natal, aunque tuve que trasladarme a Baltimore. Maryland, además, tiene una universidad que ha dado grandes investigadores y criminólogos, y personas muy relevantes en el mundo de la cultura están vinculados a esta universidad, como Juan Ramón Jiménez, William Daniel Phillips, Thomas Schelling…

No te fíes es una novela…

New Adult, te diría. Pero lo cierto es que ha habido jóvenes de catorce años que se han enganchado y también personas de ochenta que se han sentido atraídas por la historia. Un asesino en serie apareció en la universidad en 2015, justo unos días después de que yo ingresara en aquel campus. Puede parecer una locura, pero de pronto, en esa etapa de juventud en la que creía que podía con todo, decidí que también sería capaz de averiguar quién era, por qué mataba a personas cercanas a mí, o por qué quería involucrarme.  Lo cierto es que al principio ni yo misma sabía lo que había ocurrido y por eso no quise acudir a la policía; pero después, cuando fui consciente de que alguien quería matarme, ya sabéis, busqué ayuda. Bueno, quizá no. Quizá fueron ellos los que vinieron a por mí. Si no, a saber si hoy estaríamos hablando juntos.

No te fíes se parece a…

Qué difícil. Supongo que, como apuntábamos en la contraportada del libro, puede ser una historia propia de series de televisión. Después me di cuenta de que la realidad supera la ficción y de que, a veces, somos protagonistas de historias que no nos hubiera gustado vivir.

¿Cómo surgió la idea de esta novela?

Bueno, necesité tiempo para contar lo ocurrido aquel año. Pero después, en Chicago, con una nueva vida, me di cuenta de que era una manera de pasar página, de sacar fuera lo que sentí, los miedos, el pánico. Era una forma de enfrentarme a mi pasado. Además, también tenía muchas ganas de narrar algunas de las cosas buenas que pasaron ese año. No todo fue malo, claro. Conocí gente maravillosa que todavía hoy sigue conmigo. Menos de lo que me gustaría, pero ahí están. También supuso para mí un crecimiento personal, un “hacerme mayor”: buscar trabajo, estudiar, salir, vivir mi experiencia universitaria. En fin, ya sabes, al final era una estudiante de dieciocho años en una universidad. Cualquiera que haya pasado por esa experiencia sabe a lo que me refiero. Y el que no haya pasado, pero ya vivió sus dieciocho, también sabe de lo que hablo.

El suspense se mezcla en ocasiones con erotismo, ¿es No te fíes otra novela chick lit?

De alguna manera sí. En ella narro mi experiencia femenina, mi experiencia ante la sociedad, la vida o las experiencias sexuales, claro. Pero no sé si definirla chick lit. Cuando comencé a escribir pensé cómo enfocar la narración, si hacer solo una novela de estilo policíaco o investigador, o ir un poco más allá. Entonces me di cuenta de que si quería contar una experiencia, si quería narrar cómo había sido mi vida en ese periodo, necesitaba desnudarme, explicar todo lo que sentí. Y eso pasaba por contar también esa faceta sentimental que tanto me marcó.

¿Habrá más Sarah Miller?

¡Pues me da que sí! (Risas) La verdad es que han sido unos años difíciles. He pasado por momentos muy duros hasta que he conseguido superar lo que ocurrió entonces. Pero esta novela me ha ayudado mucho y creo que todavía hay historias que contar. Seguro que en los próximos meses pasan cosas interesantes que vale la pena escribir. No descartéis encontrar otra novela de Sarah Miller en poco tiempo. Eso sí, ya no estará ambientada en Maryland, porque ya no vivo allí. Me encontraréis con otras personas, porque todos evolucionamos, pero estoy segura de que os gustará; o al menos eso espero. Ahora que he empezado a escribir, creo que no pararé.

Deberíamos leer No te fíes porque…

¿Porque me gustaría dejar de patrullar? (Risas) Es broma. Me gustaría que la gente leyera No te fíes porque es una novela que va más allá de la historia de una adolescente que llega a la universidad. La trama investigadora en torno a quién está cometiendo unos asesinatos en el campus de Maryland puede ser un aliciente para aquellas personas que les guste el suspense, pero también, como te decía, hay mucha historia personal, de relaciones humanas, de personas que se convierten en parte de ti. Además, es una novela ágil, que se lee rápidamente, que engancha. Eso, al menos, dicen quienes la han leído. Yo os la recomiendo, de verdad. (Risas).

El viernes, 7 de febrero, a las 19 horas, Sarah Miller firmará No te fíes en la librería Argot de Castellón. 

Hugo Román

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